jueves, 9 de febrero de 2006

Dory

Hoy he descubierto algo que no sabía. Tomando café en una cafetería cualquiera he sabido el por qué de mi memoria pez. Ahora lo entiendo. Ahora entiendo tanta insistencia en el tema. Ahora sé por qué se me olvidan las cosas. Ya lo tengo claro.
Y es que resulta que tengo un pez (rojo) dentro de mi cerebro, nadando en círculo como si aquello fuera una pecera de esas de cristal redondas (¿existe alguna pecera que no sea de cristal?). El caso, lo he descubierto.
Hay una pelota muy muy muy pequeña dentro de mi cabeza. Ahí, en medio. Entonces el pez rojo (debe de ser una carpa, como las que tenía yo en mis tiempos mozos en una pecera -rectuangular y de crital- en mi habitación y de la cual saltaban los peces, suicidándose, claro. Pero eso es otra historia...), pues eso, que el pez rojo da vueltas y más vueltas, y cuando en una de esas choca contra la pelotita... ¡PUM! me surge entonces la idea que estaba intentando acordarme durante minutos.
¿Tan simple es mi cabeza?...

miércoles, 8 de febrero de 2006

Y qué más da, si son cosas de la edad...

Las niñas, de pequeñas, tienden a idolatrar o enamorarse de su propio padre (habría que debatir qué concepto tiene una niña que no levanta ni dos palmos del suelo sobre el verbo 'enamorarse'). Sueñan que se casan con ellos (por ejemplo), lo que se traduce con los años en una búsqueda del hombre ideal-príncipe azul que, a ser posible (y a veces sin darnos cuenta) tenga alguna semejanza con su 'pater' del alma.
Es un tópico, lo sé, pero no anda muy lejos de la realidad. Yo no soñaba con mi padre, pero sí con mi hermano mayor.
Una de las cosas que primero me fijo de los hombres/tíos/machos/eso son en las manos. Me encantan... no lo puedo resistir. Es superior a mí. Es más, siempre ando mirando las manos de la gente. Y suele coincidir que muchas de las manos (de hombres) que me han llamado la atención son iguales o al menos muy parecidas a las de mi hermano mayor (absténganse de hacer comentarios en relación a las manos de alguien que yo me sé, pero él daría para hablar en un post... es la excepción que confirma la regla). Lo sé: sus manos no coinciden con lo que un día una niña solitaria soñó, pero qué se le va a hacer. Nada (o muy poco) de lo que yo había planeado para mí ha salido como me esperaba... pero así es la vida. Tú tiras los dardos y no sabes qué resultado saldrá.
Y yo esto lo contaba porque en un principio quería escribir un post sobre mi padre (es más, lo tengo escrito ya) y... se me ha ido la pinza como de costumbre.
Pues eso, chicos, esconder la mano cuando me veáis aparecer...

"Manos de carnicero, corazón tierno"

domingo, 5 de febrero de 2006

Blogosphere virus


Blog.Worm

Pedrajas me ha infectado el blog con este "simpático virus" blogosférico, más allá de este simple juego, el Blog Worm nos ofrece la posibilidad de observar hasta qué países ha llegado; lo cual puede ayudarnos a analizar la cultura blog que existe en cada zona. Curiosamente esta cultura blog es un claro reflejo del nivel de desarrollo general de cada país. Observamos continentes como Europa, en los que el BlogWorm se ha difundido practicamente en su totalidad, frente a África, dónde tan solo ha llegado a cuatro paises.

jueves, 2 de febrero de 2006

Memorias de una Geisha desde Italia

No tengo ordenador pero aun así escribiré unas palabras desde la biblioteca.

Hoy nos ha dado el puntado y nos hemos ido a comer y al cine. Lo malo no es eso, sino que llevamos tres días de puntazos. Primero fue la exposición de "Mirades Limitades" sobre fotografias hechas por los presos de la cárcel de Picassent; ayer fue "Volando voy" de Miguel Albadalejo; y hoy una comida deliciosa en un italiano en el centro de Valencia (entre callejuelas) y "Memorias de una Geisha".
Esta última no me ha gustado... me ha encantado.

No tengo tiempo para más pero prometo remodificar este post y escribirlo mejor. Debido a mi memoria de pez dejaré estas palabras aquí colgadas para que cuando vuelva mañana a la biblioteca y coja de nuevo este post, sepa de qué carajos iba a hablar.
Decir que no suelo ver pelis adapatadas de novelas... pero con esta haré una expcepción. No se han dejado nada, la ambientación es buenísimas, los actores son de cine (y nunca mejor dicho) y la fotografía... pa' tener un orgasmo.
Lo mejor de todo: la sensación de estar viviendo... "¿qué es sino un árbol, un tronto sin hojas y sin ramas?"


PD: si alguien me consigue el cartel para mi habitación, le estaré eternamente agradecida y tendré un recuerdo suyo para el resto de mis días.

martes, 24 de enero de 2006

Cinco extraños hábitos

Las personas que son invitadas a escribir en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas y añadir el link de su blog o diario web. Es importante dejar un comentario en su blog diciendo: "Has sido elegido" y decir que lean el vuestro, para que acepten o no el reto.
Primero: absolutamente todos los bolsos, tanto si son para ir de fiesta, de normal o para la universidad, los llevo colgados en el hombro izquierdo. Si son sólo de asas cortas, las llevaré en la mano izquierda. ¿Por qué? Pues no lo sé. Soy diestra de toda la vida y aún así siento más comodidad llevando los bolsos a la izquierda.
Segundo: llevo lentillas desde los 12 años. Bien, tras 8 años poniéndomelas todos los días, no ha habido una sola vez que no me pusiera o quitara primero la lentilla derecha y en segundo lugar la de la izquierda. Si alguna vez he cambiado el orden, me ha sido imposible. No se trata de ninguna superstición, sino de hábitos.
Tercero: nada más sentarme en el coche hago dos cosas: primero enciendo la radio y después me pongo el cinturón. Todo esta antes de ponerme en marcha o mientras. Rara vez haré algo distinto, y si esto sucede, será porque o estoy demasiado alterada (enfadada) y prefiero oir el silencio. Sobre el cinturón, me lo pongo en todos los coches nada más subir menos en el de mi novio.
Cuarto: en la ducha siempre comienzo lavándome el pelo y sigo después enjabonándome el cuerpo. Nunca al revés. Supongo que será por comodidad, porque si me pongo alguna crema suavizante (o tonterías similares) la dejo actuar mientras me lavo el cuerpo. Después me pongo la toalla en el pelo y me coloco mi batín. Cuando salgo de la ducha me pongo las lentillas (si es por la mañana y no las llevo puestas) y me peino con el pelo mojado. Después ya puedo vestirme y hacer un poco el mono en el baño. Ese es el orden. Nunca lo altero.
Quinto: un día enfermaré por esto: nunca me seco el pelo cuando salgo de la ducha, aun estando en invierno.
Han sido elegidos y me gustaria que aceptaran el reto:
Pedrajas Digital
Mamapato
Necesidad de crear
Lo que es la vida
Raxeleta
PD: la verdad es que tengo muchos más hábitos o ticks... diosss...

viernes, 20 de enero de 2006

Dulce Condena

Cada vez que toco un poco fondo, cada vez que el tiempo vuela,
un recuerdo (más que) pasajero, otra ilusión que llega.
Cada corazón merece una oportunidad, y esta perdida sola en medio de la ciudad.
Soy el que lo piensa por los dos, hasta que sale el sol.
Cada sensación o sentir vulgar, una sola cosa, un sólo lugar.
Un recuerdo más que pasajero,será como empezar otra vez de cero.
Cada corazón merece una oportunidad. Y está perdida sola en medio de la ciudad.
Soy el que lo piensa por los dos,hasta que sale el sol.
No importa el problema, no importa la solución.
Me quedo con lo poco que queda, entero en el corazón.
Me gustan los problemas, no existe otra explicación, esta sí es una dulce condena!
Cada vez que toco un poco fondo, cada vez que el tiempo vuela,
un recuerdo más que pasajero. Otra ilusión que llega.
Cada corazón merece una oportunidad, y está perdida sola en medio de la ciudad.
Soy el que piensa por los dos,hasta que sale el sol.
No me importa el problema, no importa la solución,
me quedo con lo poco que queda, entero en el corazón.
Me gustan los problemas, no existe otra explicación.
Esta si es una dulce condena , una dulce rendición.
Cada sensación o sentir vulgar, una sola cosa, un sólo lugar.
Un recuerdo...Cada corazón...No importa el problema...

martes, 17 de enero de 2006

Con olor a...

Hoy he vuelto a sentir ese olor que hacía tanto tiempo que no percibía. Me resultaba tan, tan familiar que hasta he dudo en si eras tú.
Resultaba ser un chico. No hemos cruzado casi ni las miradas. Tan sólo palabras. He retirado mis cosas que ocupaban el ordenador contiguo al que yo estaba y se ha sentado. Ha sido entonces cuando he podido percibir mejor ese olor tan característico tuyo y que ahora ya casi has perdido.
He tenido que conducir mis ojos hasta él para comprobar que no eras tú, aunque para mis adentros me decía que si hubieras sido tú, nada más entrar en la sala me hubieras reconocido.
Una vez descartada esta idea loca, he pensado que quizá no fuese exactamente ese olor el que percibía, sino un recuerdo sólo. Y pienso esto porque el otro día leí que las personas que por razones múlltiples habían perdido el olfato, creían percibir a veces unos olores concretos, como el del café. Pero sólo se tratan de meros recuerdos con los que el cerebro se ha quedado.
Después de todo este entresijo, he pensado que siendo las 16:00, sin haber comido nada en todo el día y teniendo clase a las 16:30, necesitaba un café con leche para despertarme de este ensueño.