Soy una mala persona que se refugia en la música heavy para evadirse. Soy una mala persona que no sabe enfrentarse a sus problemas. Soy una mala persona que cuando se enfrenta, los problemas le ganan. Soy una mala persona que hace de sus lloros el mar por el cual navegar. Soy una mala persona, además de cobarde. Soy una mala persona que le gusta recordar tiempos pasados. Soy una mala persona porque dudo del futuro.
"Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar". Pablo Neruda. Muere lentamente.
Vuelvo a las andadas. A escribir. A expresarme. Hasta ahora te había dejado abandonado porque el tiempo chupaba de mis venas, aunque bueno, aún lo sigue haciendo. Lo único que ha cambiado es que ahora sé administrarte mejor. Economizarte, vamos.
Con ello quisiera contar que hoy es un día lluvioso, sí. Como otro cualquiera, también. Pero mira cómo tiraba el viento, haciéndonos copiar el baile de Mary Poppins con el paraguas. Peatones temerosos de los autos que encarrilaban la Castellana como tiburones enfurecidos. Lluvia de lado para hacerse de notar y guerra de paraguas en las aceras.
Y me estreno de nuevo (porque hoy es un estreno) desde mi nueva sede, con mi nuevo "quehacer" en la vida, aunque el preestreno realmente fue en junio. Pero repito: el tiempo es delito y por mis venas el tiempo huye.
Muchas cosas han pasado pero muchas tienen que pasar aún, porque como reza el poema de Neruda: "Muere lentamente quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante".
Antes de ponerme a estudiar para (ahora sí) mi último examen italiano, os paso un vídeo que a mi parecer, sería la respuesta correcta a cualquier "OH GLORIA!!" o "... ZINGARI!!" de nuestros queridos coinquilinos e incluso a cualquier insulto proferido hacia nuestra persona.
No os preocupéis, queridos habitantes de San Tommaso del Mercato. Tan sólo quedan cuatro días para desaparecer de vuestras vidas; y sí, a nosotros también nos encanta la idea. Seguid disfrutando, malditos, de nuestra presencia mientras vuestros ojos aún tienen la capacidad de apreciar nuestra belleza.
Días duros en San Tommaso del Mercato... alimentación dura a base de galletas y pepsi desventada... ays. ¿Saldremos vivos de ésta? Io penso di si. Todo es escapar por la puerta e intentar que quiten la ropa de la lavadora si no van a lavarla. Al menos para mi huída tener muda limpia, ¿no?
Estoy haciendo cambios en el blog como podréis comprobrar. Quería cambiar el plantilla pero esta que he puesto parece darme algunos problemillas, como el no dejar ver qué día se publicó cada post. Voy a internar arreglarno y si no, volveré a la template de antes.
Pd: no comentaré nada sobre el examen alargado a la semana que viene por falta de tiempo.
Mi dispiace tanto. Me gustaría irme de Bologna con un bonito recuerdo pero es difícil conseguir mi objetivo. Hoy, andando de nuevo bajo la lluvia y los arcos, he vuelto a recordar los días duros que hemos pasado estas últimas semanas y los que nos espera. Acto seguido, un pensamiento ha venido a mí, pero se ha desvanecido enseguida en contra de lo que yo quería. Pensaba que un día, no hace mucho, pasamos bonitos días en esta ciudad.
Pero no será ahora, cuando la lluvia y la niebla se ha vuelto a apoderar de la ciudad y la convivencia en el piso se hace cada día más dura. Eso, junto a la presión de los exámenes finales y el deseo de terminar con la carrera hacen que cada segundo sea un milímetro menos que recorrer.
Ahora llueve mucho, menuda caca.
Pd: Nos hemos dado cuenta de que en Bologna, ni mi planta puede mantenerse viva ni el pelo crece. Otra caca.
Ahora mismo me encuentro como si fuera a realizar de nuevo el selectivo. Las mismas ganas de que pase todo, la misma sensación de tirarlo todo por la borda pero teniendo, a la vez, un sentimiento de querer conseguirlo.
Dolor de cabeza por no dormir y aguantar el sueño a base de bossa nova y agua embotellada. Un viaje de cuatro horas. Dos esperando en el aeropuerto, casi otras dos de vuelo y otra hora en autobús hasta Bologna. Comienzo a odiar un poco los aeoropuertos, igual que cuando cogía mucho el metro para hacer tropecientos viajes de ida y vuelta en un mismo día a mi casa.
"Hace dos siglo Benjamin Franklin reveló el secreto de su éxito. Nunca dejes para mañana, dijo, lo que puedas hacer hoy. Él descubrió la electricidad. La gente debería prestar atención a las cosas que dijo. No sé por qué siempre posponemos todo, pero si tuviera que adivinarlo diría que tiene mucho que ver con el miedo. El miedo al fracaso, el miedo al dolor, el miedo al rechazo. A veces es miedo a tomar una decisión porque, ¿y si te equivocas? ¿Y si cometes un error sin solución?
El pájaro más rápido atrapará al gusano. Una decisión a tiempo salva vidas. Quien duda está perdido. No podemos fingir que no nos lo dijeron. Todos hemos oído los proverbios. A los filósofos, a nuestros abuelos advirtiéndonos sobre el tiempo perdido. Hemos oído a los poetas malditos instándonos a vivir el momento, aunque a veces debemos escucharnos a nosotros mismos.
Debemos cometer nuestros propios errores. Debemos aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más. Hasta que comprendamos por fin lo que Benjamin Franklin quería decir: que es mejor saber que preguntarse; que despertar es mejor que dormir; y que fracasar o cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado.
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Sea lo que sea lo que nos da miedo, una cosa es cierta: cuando el dolor de no hacer algo es más insoportable que el miedo a hacerlo, es como si cargáramos con un tumor gigante."
Tras mucho pensar cómo trasladar mis pensamientos al papel, creo haber encontrado la mejor fórmula: un párrafo del último post de Mamapato. Siento haberte copiado o haberte cogido de referencia, pero ni tan siquiera tengo ganas de escribir un párrafo por mí sola. Y es que querida, parece ser que aún teniendo un océano, un mar y algunos países de por medio, estamos en la onda (oh yeah). Si no me equivoco, tú también echarías a correr por encima de las ballenas hasta pisar reino español.
"En muchas ocasiones olvido toda cuestión referencial y todo pasa ahora. Puede que las distancias más grandes sean las que se instalan en la cabeza [...] Si alguna vez me preguntas si me gustó estar aquí y te respondo con un “sí, pero hizo mucho frío”, no te lo creas. Si te interesa saber, exige que te cuenten la verdad en versión extendida, montaje del director. A lo mejor, y si das con una buena edición para coleccionistas, puedes disfrutar de unos extras, con escenas descartadas, entrevistas a los actores y declaraciones en exclusiva del equipo. Cierto es que cada vez me apetece menos hablar de lo que hago/como/vivo/lloro/río/viajo/veo/escucho… y ni siquiera cuando lo intento me sale bien. Me encanta ver cómo he perfeccionado el arte de no contar nada de mí a nadie, bajo ningún concepto. Aunque lo intente, ya no tengo credibilidad. Y aunque a veces quiera, ya nadie me lo pide."
Después de una semana en Valencia, vuelta all'Italia, estancia en Milano, retraso en el tren, muerte por calor en Bologna, y unas tripas rugiendo cual leones feroces, me encuentro con que mi bici ya no existe. O mejor dicho: existir, lo que se dice existir, existe, pero en manos de "otro". Mi bici pasó a manos extrañas, sin frenos y con una cadena que valía dos euros más que ella misma.En fin...
"Se tu avessi una sola chance, una sola opportunità, la coglieresti o la lasceresti scappare?"
Ahora parece que cada día tarde menos en pasar al siguiente; que las horas tengan una meta. Podría acostumbrarme a esto, a vivir así: un piso compartido y unos vasos por limpiar. Cada uno con su marcha, cada uno con su vida.
Podría convivir con ellos porque cada día aprendería algo nuevo. Podría hacer todo eso si tú no existieras. Podría ser cualquiera; pero no. Soy yo, en cambio. Espero cada llamada tuya como si fuera la única del día y disfruto de tu voz como si no fuera a escucharla en cien años.
No dejes nunca de ser el aire que mueve mis velas; ni la antorcha que me deja ver; ni la capa que me cobija del frío.
Sé las piedras de mi camino y el césped que lo adorna. Súbeme a tu órbita que quiero saber de ti.
Hace algún tiempo (realmente poco) yo me hubiera alegrado por la victoria del Valencia. Por la séptima copa . Hubiera ido a ver el partido con algunos amigos, me hubiera quedado en casa, o simplemente lo hubiera escuchado por la radio como tanto me gustaba hacer. Resumiendo, hubiera hecho algo. Pero ayer no sentí nada. Leí los titulares por internet después del partido y ¡me dio igual! Hace años esto hubiera sido impensable. Me hubiera tirado a la calle, a abrazarme con los de mi alrededor. También hubiera sufrido por estar a punto de descender a 2ª división.
Hoy en día no tenía ni idea de que la situación valencianista fuera tan mala, aunque tampoco me preocupé demasiado cuando lo supe. Pero es cierto que nunca he sido forofa incondicional del fútbol. Pero sí me gusta estar rodeada en esos momentos, para compartir la euforia colectiva.
Aquí me tienes, en un seminario sobre "l'attore shakesperiano", a las 15:20h y yo pensando en ti. Ayer vimos "Titus Andronicus", un film de Julie Taymor (1999) que mezclaba contemporáneamente la Roma del siglo XX con la del viejo Imperio que fue. Monumentos arquitectónicos aparecían como los encontramos hoy en día, acompañados de versos shakesperianos y vestimentas más o menos modernas pero siempre, en la línea de la época romana. Un film duro, muy violento (como todos los relatos de Shakespeare al fin y al cabo).
"Allí se halla la primavera que habéis mancillado con barro... Di, amada sobrina, qué manos sombrías y viles han podado, talado, y desprovisto tu cuerpo de sus dos brazos..."
Llegó un momento en que me di cuenta que tenía las manos entrelazadas, entrecruzando los dedos para dejar palma con palma. Pero esta vez mis manos estaban la una encima de la otra. Me sentía recogida, como si tú estuvieras conmigo. Como si la mano de arriba fuera la tuya... para estar conmigo. No sé desde cuándo estaba así ni por cuánto tiempo lo mantuve, pero yo miraba la pantalla sin darme cuenta del juego de mis manos.
Me faltas. Eso sería el resumen de todo. Te echo de menos, cierto, pero también echo de menos a otras personas en mi vida. Tú me faltas. Ya no simplemente al dormir, al despertar, al ducharme. También me faltas en el día a día.
Mi manchi, ma soprattutto mi mancano le tue labbra, le tue mani, il tuo sonriso e il tuo fiato.
Antes que nada, gracias Javi H por acordarte de mi cabecera. Realmente retoqué la foto de Wall E porque me hacía mucha gracia ese robotito y, sobre todo, porque esa mirada me decía algo más que "soy un montón de hierros". Hice un paralelismo entre el robot que descubre que hay mundo más allá de lo poco que él conoce y yo que, una vez fuera del nido valenciano, desplegaba las alas para descubrir parajes nuevos, situaciones igualmente nuevas y, sobre todo, a mí misma. Pero justo la semana pasada pensé en cambiar la cabecera por otra, más cálida y colorida. Es la evolución de mi cabecera y, al fin y al cabo, la evolución de mi persona. Así que, una vez recibido la meme/premio, mi trabajo es seguirlo pasando por la blogosfera.
Mis candidatos son los siguientes: - Boomercita porque me fascina sus fondos de blog que, además, parecen ser una continuación de la cabecera. - Sus porque es una maestra del Photoshop y lo demuestra tanto en esta ocasión como en su fotolog. - Ale porque con tan poco dices mucho ;)
"...Y seguimos adelante, los barcos contra la corriente llevados incesantemente hacia el pasado (...), encuentro que esa es una espléndida imagen, un emblema de la condición humana. El pasado es un refugio seguro. El pasado es una tentación constante. Y sin embargo, el futuro es el único lugar al que podemos ir si realmente tenemos que ir a alguna parte".